La gente paseaba por las calles de Milán como si fueran las 5 de la tarde, pero el ambiente era único y muy especial: moda, música, gente mona…
Para estar a la altura de tanto estilo y exclusividad, Oysho diseñó un espectacular escaparate inspirado en los años 20, que el equipo de escaparatistas imaginó como si de un escenario se tratara. Para lograr el ambiente deseado se mezclaron piezas de decoración, como bastidores con fotografías blanco y negro, caballetes de pintor y maniquís de tela con estructura de reja metálica.
Para vestir el escaparate, se escogieron algunas de las piezas más especiales de la colección de Oysho: corsetería de satén negra, abanicos de marabú o pijamas de seda negro, además de la T-Shirt Limited Edition diseñada exclusivamente para el evento.
mmm… ¡ya estamos impacientes para ver cuál es el siguiente evento!





